AMENAZA
Se consideran factores que favorecen los incendios aquellos elementos que en virtud de sus propiedades o potencialidades facilitan la iniciación o desarrollo de un evento, así:
La amenaza está determinada por la presencia de factores de índole físico (clima y topografía) y sociocultural (población, infraestructura y las actividades desarrolladas en el área).
El clima se caracteriza por un régimen bimodal, es decir con dos períodos secos (Enero a Marzo y Julio a Septiembre).
En la topografía se resalta la pendiente (superiores al 50%) y abruptas formas con predominio de escarpes, crestas y valles.
La generación del fuego ocurre por:
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La existencia de numerosos barrios asentados en las partes baja y media de los cerros, donde desarrollan actividades que involucran el uso del fuego como preparación de terrenos para urbanizar, la quema de basuras, de pastos, el aprovechamiento forestal para la producción de carbón de leña, así como la eliminación de los residuos provenientes de dichas actividades.
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La presencia de caminantes que generalmente los fines de semana, después del mediodía, transitan abiertamente por los cerros, utilizando una serie de caminos sin identificar que conducen hacia la parte alta en busca de sitios turísticos, arrojando a su paso colillas y fósforos encendidos o, dejando fogatas encendidas.
VULNERABILIDAD
La vulnerabilidad está dada por los elementos que pueden ser afectados directamente, en este caso se considera que corresponde a la vegetación, constituida básicamente por pequeños manchones de Bosque Alto Andino, entremezclados con grandes y densas plantaciones forestales sin manejo silvicultural, cuya facilidad de iniciar un fuego, el calor que genera , la velocidad de propagación y su resistencia al fuego está dada por la cantidad de combustible vivo, la presencia de sustancias inflamables (pirogénicas como el laurel hojipequeño), la porosidad, el contenido de humedad, la conducción de calor, el tamaño, la densidad y la continuidad horizontal y vertical.
RIESGO
El riesgo está dado por la posibilidad de que haya una pérdida de la vegetación y de su papel como parte estructural del ecosistema, emitiendo al aire gases y partículas que al reaccionar con otros elementos y/o compuestos, generen condiciones desfavorables para la salud de los Bogotanos.
Por otro lado, el riesgo también está dado por la posibilidad de que un incendio forestal afecte las viviendas, infraestructura y sitios históricos, ubicados en cercanía a las zonas boscosas y/o, la afectación del bosque por la propagación de un incendio estructural.
METODOLOGÍAS APLICADAS EN BOGOTÁ
Como antecedentes en análisis y evaluación de riesgo por incendio forestal se encuentran los siguientes estudios:
1. Zonificación DAMA En 1998, el Departamento Técnico Administrativo del Medio Ambiente (DAMA), ejecutó el estudio "Determinación de Zonas con Alta y Media Probabilidad de Ocurrencia de Incendios Forestales en Santa Fe de Bogotá D.C.", a escala 1:25.000, el cual no incorpora el concepto de riesgo.
2. Zonificación MINAMBIENTE En 1999, el Centro Nacional para la Prevención y Mitigación de Incendios Forestales del Ministerio del Medio Ambiente, realizó las "Prioridades de Protección Frente a Incendios Forestales" a escala 1:100.000, que constituye una primera aproximación de la problemática nacional a nivel municipal.
3. Zonificación DPAE En 2002, la Dirección de Prevención y Atención de Emergencias de Bogotá D.C. - DPAE, elaboró la "Zonificación de riesgo por incendio forestal y diseño de las medidas preventivas y operativas para los Cerros Orientales de Bogotá D.C.", a escala 1:25.000. El estudio incorpora el concepto de riesgo por incendio forestal y lo desarrolla en un nivel detallado. |